Si no usas la empatía empresarial no esperes que tus clientes te recuerden

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¿Cuántas veces a lo largo de tu vida has oído que hay que ser empático para conectar con los demás? Infinidad, seguro. ¿Cuántas veces has leído o escuchado una definición de empatía y técnicas para aplicarla? Más de una, fijo. Pero, ¿cuántas veces has entrenado tu empatía empresarial y personal?

Ponerse en la piel ajena es complejo. El principal problema de las técnicas para comunicar adecuadamente y conseguir nuestros objetivos es que nos las enseñan tarde y mal. Los cursillos, talleres y libros pueden ser geniales, instructivos y divertidos, pero si no sales de ellos con un plan de acción específico y un compromiso de llevarlo a cabo, habrás perdido el tiempo (y en muchos casos el dinero). Es así de crudo y duro.

Por fortuna, estás aquí. Y aquí estamos arremangados desde el primer minuto.

Incluso aquellas personas a las que la empatía les sale de manera natural pueden beneficiarse de un entrenamiento consciente en esta habilidad. Y precisamente eso es lo que te propongo en este post.

Empezamos por tu vida, que es donde se gesta todo lo demás.

Y recuerda que afrontas fechas en las que vas a tener que “rozarte” más de lo habitual con compañeros de trabajo, amigos y familia. Aplicar lo que hoy te enseño puede cambiar completamente esas experiencias.

PLAN DE ACCIÓN PARA PONER PONER MÁS EMPATÍA A TU VIDA

Entrenar la empatía es complicado, no te voy a engañar. Pero también es estimulante. Porque poniendo el foco en los demás vas a aprender mucho de ti.

Para empezar, te ayudará saber que hay tres tipos de empatía:

  • Cognitiva/Racional: es una empatía en la que mostramos entendimiento del punto de vista ajeno. Por ejemplo: “entiendo cómo te sientes”, “comprendo tu dolor”.
  • Emocional: somos capaces de sentir como sienten los demás y, además, de hacer que se sientan mejor. Por ejemplo: “sé por lo que estás pasando”, “puedo sentir lo profunda que es tu preocupación”.
  • Preocupación empática: sentimos la necesidad ajena y ayudamos movidos por un altruismo genuino, sin interés alguno. Por ejemplo, algo tan sencillo como mantener la puerta de un ascensor abierta para que alguien que llega apurado lo alcance es una muestra de preocupación empática.

En función de cada situación te convendrá aplicar uno u otro tipo de empatía. Pero, en cualquier paso, siempre ten en cuenta estas premisas para una comunicación interpersonal empática:

⊗ Céntrate en los otros para intentar encontrar tu sintonía con ellos, no para demostrarles cosas. Es decir, busca armonía y entendimiento, no victorias dialécticas.

⊗ Escucha activamente las emociones, motivaciones y sentimientos de los demás, tratando de ponerte en su pellejo y, sobre todo, entender qué les motiva, evitando juzgar si es bueno/adecuado o malo/inadecuado.

⊗ Esto te obliga a mostrar tolerancia con la forma de vida y creencias ajena, evitando en lo posible los prejuicios y perspicacias en tus relaciones.

⊗ Intenta entender por qué los demás sienten/piensan como lo hacen, en lugar de intentar entender por qué no piensan/sienten como tú.

⊗ Ponte en la situación del otro. Está atento para percibir sus intereses y necesidades.

⊗ Si para llegar a entender lo que le ocurre a la otra persona necesitas más información, pregunta. Pero hazlo sin mostrar tu punto de vista ni aleccionar. Es preferible un “Por lo que percibo, lo que pasaba era que…» o «¿Quieres decir que pensaste/sentiste…?» a un “No me puedo creer que pensaras/hicieras…”. De esa manera le das pie para que clarifique lo que no entiendas y no se sentirá juzgado.

Algo muy importante cuando practiques la empatía es que, a posteriori, analices y reflexiones sobre los siguientes aspectos:

  • CÓMO TE HAS SENTIDO: Durante la práctica consciente de la empatía, ¿qué sensaciones has tenido?, ¿te ha resultado fácil?, ¿has logrado acallar tus juicios críticos o te has dejado llevar?, ¿has hablado más de lo que has escuchado?
  • CÓMO CREES QUE SE HA SENTIDO LA OTRA PERSONA: Pregunta a todas las personas con las que interactúas desde la empatía algo tan sencillo como ¿cómo te sientes ahora?, cuando termines de escucharlas. Eso te dará la medida de la diferencia que has marcado por el mero hecho de mostrar empatía.
  • TU NIVEL DE SATISFACCIÓN: Valora cómo crees que te ha ido en líneas generales. Si has conseguido el propósito de comprender por lo que el otro está pasando.

También vas a hacer este ejercicio a la inversa. Cada vez que alguien muestre empatía contigo, anótalo. Está pendiente y aprende de quienes te hagan sentir mejor, comprendido y respetado. Y analiza las ocasiones en las que los demás cometan errores, para evitarlos tú en el futuro.

Trata a los demás, no como te gustaría que te tratasen a ti, sino como a ellos les gusta ser tratados, no como una proyección de ti o como un instrumento a través del cual conseguir cosas. Mira a las personas como lo que son. Y hazles sentir importantes. Eso, te lo aseguro, mejorará tu vida exponencialmente y marcará muchas diferencias.

PLAN DE ACCIÓN PARA PONER  MÁS EMPATÍA A TU MARCA

Si te estás preguntando si es importante la empatía para una marca, te diré que ni lo dudes. Y máxime en estas fechas en las que nos encontramos, en las que las emociones afloran con más facilidad y los monederos se abren con más rapidez y frecuencia.

 

Tener empatía empresarial contribuye a atraer y fidelizar clientes. Con un extra: si tu marca es empática es probable que genere fans que serán embajadores de la marca. Serán tus relaciones públicas más rentables.

Y esto es así porque la empatía empresarial hará que tus clientes se sientan más conectados contigo que con otras marcas.

Si te preguntas cómo puedes diferenciarte y vender más usando la empatía, presta atención a estas 5 claves de la empatía empresarial:

1/ Pon carne y hueso a tu cliente ideal. No lo dejes en una nebulosa. Defínelo, entiéndelo, construye su mapa de empatía. Pregúntate (y respóndete):

→ ¿qué piensa y siente?

→ ¿Cuáles son sus preocupaciones, intereses, aspiraciones más íntimas?

→¿Qué dice y hace?

→ ¿Cómo es su comportamiento y actitud en público?

→ ¿Qué y a quién ve? ¿qué y a quién escucha habitualmente?

→ ¿De quién se rodea y quién le influye?

→ ¿Qué le frustra, le asusta, le limita o le genera inseguridad?

→ ¿Qué le motiva, desea y persigue?

2/ Alinea todas tus acciones con las emociones y motivaciones de tu cliente. Conecta con las que te interesa. Tal vez sean sus temores, tal vez sus anhelos…

3/ Favorece la comunicación y la participación de tu cliente contigo. Muchas empresas se centran en comunicar sus mensajes a sus clientes, de manera unidireccional, lo cual es un error.

Tienes que generar canales de comunicación para que tus clientes puedan expresarte cómo se sienten, qué necesitan, para quejarse o incluso, por qué no, darte las gracias o felicitarte.

¿Cómo? Formularios web, pequeñas encuestas anónimas de satisfacción post-experiencia, sondeos en redes sociales. Las posibilidades son tan amplias como lo sea tu creatividad.

4/ Fomenta la identificación con tu cliente ideal mostrando afinidad. Genera campañas que conecten con su forma de ser. Hazles saber que sientes como ellos y que les comprendes.

Esto hará que tu marca se haga un hueco en la memoria de tus clientes y habrás ganado enteros frente a tu competencia. Si se identifican contigo es más fácil que te recomienden.

5/ Sé honesto. No muestres empatía porque está de moda, lo dice un manual o lo diga yo. Debes preocuparte realmente por tus clientes y cómo se sienten.

Para ello, huye de los lugares comunes, intenta generar una conversación genuina, con el tono y voz reales de tu marca. Sé original a la hora generar empatía con tus clientes.

*  *  *

Recuerda, por último, que se trata de vender más, pero con tacto y tocando la fibra sensible de tu cliente, alineándote con su sensibilidad, escuchándole sin juzgarle y sin forzar ni impostar tu propia voz. Ten en cuenta las claves de la escucha activa para tu marca y aplica la empatía empresarial. Esta fórmula es puro éxito para tu marca.

¿Aplicas actualmente la escucha activa en tu empresa? ¿Y en tu vida? ¿Qué resultados te ha dado?

4 comentarios en “Si no usas la empatía empresarial no esperes que tus clientes te recuerden

    • Gracias a ti, Elena, por querer mejorar tu comunicación. Tomar nota es importante pero lo que marca diferencias es actuar. Así que te animo a que diseñes un pequeño plan de acción premeditado para poner empatía en tu precioso proyecto fotográfico.

      Un abrazo.

      Imelda

  1. Gracias Imelda; me encantan tus lecciones para una mejor comunicación, y para un mejor bienestar con uno mismo. Es una suerte haber conocido este sitio tan maravilloso y útil.

    • Gracias a ti, Alfonso, por pasarte por este puerto de quienes buscan poner mejor comunicación en sus vidas y en sus proyectos.

      Comentarios como el tuyo son los que me animan a seguir regalando parte de mi conocimiento.

      Espero que te sigas pasando por aquí y que compartas conmigo y la comunidad de Portoimelda los resultados que a buen seguro obtendrás.

      Saludos.

      Imelda

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