Las 10 cosas que el surf te enseña sobre comunicación de proyectos

relación entre surf y comunicación - portoimelda

En el post anterior te contaba que este año he pasado tres meses en la costa portuguesa buscando silencio para reconectar con mi voz. En el tiempo que duró esa aventura me reté en muchos sentidos, pero quizá el reto del que más orgullosa me siento, porque ha supuesto superar un mayor número de auto limitaciones y barreras mentales, ha sido la práctica del surf.

Durante 20 horas me enfrenté a un entorno hostil, agresivo, violento, impredecible, armada con un simple neopreno (ten en cuenta que te hablo de la costa portuguesa en los meses de febrero y marzo) y mi voluntad de aventura y superación.

Quienes me conocen saben lo que me asusta el mar y que el equilibrio no es uno de los dones con los que me dotó la naturaleza, así que te puedes hacer una idea de hasta qué punto fue un desafío. Mis momentos sobre la tabla me reportaron aprendizajes insospechados.

Durante el proceso aprendí mucho del mar y de mí misma. Y entendí hasta qué punto lo que yo estaba afrontando se asemejaba a lo que supone comunicar un proyecto. Puede parecer una relación inverosímil pero créeme, para mí fue toda una revelación la cantidad de paralelismos que hay entre surf y comunicación. Hoy quiero compartirlos contigo, confiando en que te inspiren y sean de utilidad:

 

  1. Lo que más te asusta suele ser lo menos problemático.

→ En mi caso, tenía pánico al frío del agua del Atlántico en pleno invierno. Lo había probado en verano ¡y asustaba!. No podía imaginar cómo sería adentrarme allí. Desconocía lo que un neopreno puede llegar a hacer por ti. Y aprendí a valorarlo. Porque la temperatura del agua, créeme, fue lo que menos me hizo sufrir con diferencia.

→ En el caso de la comunicación de proyectos, las mayores angustias tienen que ver con no saber hablar en público o no saber escribir. Una vez te atrevas a sumergirte cambiará tu perspectiva y descubrirás que hay cosas mucho más complejas, como encontrar tu voz o definir tu historia.

 

  1. La preparación, importa. Y la oportunidad también.

→ Puedes intentarlo desde cero, sin tener ninguna forma física previa o sin saber nadar, pero tu punto de partida será muy deficitario. Y es probable que sufras más de lo que disfrutes. Porque cuando las buenas olas lleguen, no estarás preparado. Las verás venir. Algunas serán flojas, otras grandiosas e incluso peligrosas. Pero en todos los casos deberás estar preparado, en la posición correcta, y remar para acompasar tu velocidad a la de la ola.

→ Con la comunicación de proyectos pasa igual. Puedes lanzarte al mar a pecho descubierto, pero te aconsejo que antes leas (¡bien por ti, que andas por estos lares virtuales!), aprendas nociones básicas sobre comunicación, te informes. Si llevas un mínimo de fondo te irá mucho mejor. Permanece ojo avizor y detecta cualquier efemérides, actividad estacional o evento de tu sector que sea importante; todos ellos son “olas” a las que querrás subirte. Y para ello, deberás haberlas visto venir y haberte preparado para cabalgarlas y evitar que te arrollen o te pasen sin pena ni gloria.

 

  1. Conocer el medio es muy importante.

→ Saber cuál es tu contexto, a qué te enfrentas, hasta dónde quieres/puedes llegar, mareas, oleajes, perfil de la playa…si no conoces el medio, asusta, angustia y puedes llegar a correr peligro.

→ En comunicación debes saber en qué contexto te desenvuelves; cuáles son las facilidades que el medio te da; qué servicios te conviene externalizar o realizar tú mismo; cómo funcionan los flujos de información; a qué medios de comunicación dirigirte; qué redes sociales son más adecuadas para ti; en qué casos usar medios pagados…

 

  1. Para empezar, mejor busca ayuda.

→ Puedes tener una fabulosa forma física y creer que se te va a dar bien y puedes querer intentarlo solo. Bien. Pero entiende que asumirás riesgos innecesarios que te pueden costar muy caros. Contar, al menos al inicio, con un guía, que te da los medios (neopreno, plancha) y el know-how, ayuda mucho y te pueden salvar el tipo en los primeros pasos.

→ Para la comunicación de tus proyectos te aconsejo que busques asesoramiento profesional honesto y que de verdad se ajuste a lo que tú necesites. Y sobre todo, huye de los famosos proyectos “llave en mano” en los que tú o tu equipo no participáis del proceso. Pueden parecen cómodos pero, créeme, en una materia como la comunicación y para pequeñas empresas suponen pan para hoy y hambre para mañana.

  1. Intentarlo una y otra vez es la clave.

→ Y en cada intento tu diálogo interno será fundamental. Unas veces te saldrá y sentirás un subidón increíble. Otras, las más, acabarás rebozado en arena. Pero no debes darte por vencido. He visto a gente que en su primera clase ya surfeaba, gente que tardaba 10 horas, gente que sólo lo conseguía en la última clase. Y sé, por experiencia, que tu diálogo interno determina, no ya si surfeas o no, sino si disfrutas y aprendes en el proceso.

→ En comunicación es igual; verás que hay quienes publican a la primera y consiguen repercusión (muchos menos de los que piensas),:otros que en una primera acción de networking cazan un contrato vital… no desvíes tu mirada de tu objetivo y no te midas con los demás. Persiste y mantén una actitud mental positiva.

 

  1. La técnica es fundamental pero… buenas noticias, puede aprenderse.

→ No basta entrar en el mar con la tabla y ponerse encima. Debes saber dónde va el cabo, dónde tu cuerpo, qué movimientos hacer para verticalizarte, cómo mantener la cabalgada, incluso debes saber cómo caer bien para minimizar riesgo de lesiones.

→ En comunicación ocurre igual. Hay que conocer cómo se escribe una buena nota de prensa, cómo se dialoga en redes sociales, las claves para organizar una rueda de prensa, un evento, cómo se orquesta una campaña. Así que no dejes de formarte e informarte (nuevamente, bien por ti que ya estás en ello, tienes mucho camino andado).

 

  1. Tal vez no sea lo tuyo pero si quieres, puedes.

→ Puedes tener habilidad y cualidades naturales…o no. Pero si tu objetivo es conseguir surfear, persiste, entrena, y lo lograrás. No irás a unas olimpiadas, pero ese no es tu objetivo, ¿verdad?

→ En comunicación, ídem. Tal vez no te resulte fácil, te asuste, sientas que no tienes las  habilidades necesarias…da igual. La buena noticia es que si te lo propones y trabajas en ello, lo lograrás. Sólo tienes que conocer tus fortalezas y aprovechar las oportunidades para conseguir repercusión para tu proyecto usando la comunicación estratégica.

 

  1. Asume que te caerás. Así que aprende a hacerlo con gracia y de forma segura.

→ Te equivocarás pero debes conocer los trucos para evitar los daños. En surf, por ejemplo, es clave dejarse caer en plancha, preferiblemente de lado, nunca de cabeza ni de pie, para evitar lesiones graves. Una vez debajo del agua, es fundamental saber que debes proteger tu cabeza y cara con los brazos antes de emerger, porque no sabes qué encontrarás arriba.

→ En comunicación debes tener un plan de contingencia, lo que conocemos como plan de comunicación de crisis, saber qué hacer ante comentarios de clientes airados, molestos, críticos, ofendidos o simples haters, tener un argumentario, un plan de comunicación. Porque, asúmelo, tarde o temprano lo necesitarás.

 

  1. Los elementos NO siempre van a estar de tu parte. Mentalízate.

→ A veces las olas serán perfectas y ayudarán. Marea, corriente, viento, temperatura, saturación de surfistas en tu playa, todo puede ponerse de cara pero también en tu contra.

→ En comunicación deberás tener en cuenta la actualidad, la agenda mediática, fenómenos como la infoxicación, la ceguera selectiva, las mejores fechas y horas para publicar contenidos. A veces todos estos elementos se alinearán para ayudarte a tener la repercusión que buscas pero debes estar preparado para que ocurra justo lo contrario y, después de semanas preparando un lanzamiento, ocurra algo ajeno a tu control que te juegue una mala pasada. Cuando te ocurra, relee el punto 5 de esta lista. Y tómatelo con filosofía.

 

  1. Ganarás batallas, nunca la guerra.

→ En el surf, cada ola es un reinicio, un reset de toda la actividad. Cada vez lo harás mejor, pero incluso los profesionales se la pegan con frecuencia. Si pillas una buena ola, las sensaciones serán increíbles. Pero cuando la ola se acabe, estarás en el punto de partida y deberás coger tu tabla y volver a adentrarte en el mar.

→ Con tu comunicación ocurrirá lo mismo. Que una campaña de lanzamiento funcione no garantiza que la siguiente lo haga. Tendrás más opciones, está claro, porque habrás ganado en reputación y visibilidad, y tú conocerás mejor los entresijos de la comunicación estratégica. Pero en cada campaña, en cada nota de prensa o lanzamiento deberás revalidar posiciones.

 


Como ves, surf y comunicación no tienen nada que ver… y lo tienen todo.

¿Se te ocurre algún otro ejemplo de paralelismos insólitos con la comunicación estratégica?

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